viernes, 16 de marzo de 2012

EDUCACION EN LA NOVIOLENCIA
Por: AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Ante los ojos de mucha gente la violencia tiene que ver con acciones individuales que rompen una supuesta armonía preexistente y que evidencian situaciones caóticas y desordenadas. Vale la pena repensar el asunto, porque esto no siempre es cierto.  La violencia, en múltiples casos, obedece a acciones colectivas que pueden ser coordinadas y coherentes. Tampoco es cierto que la violencia sea un tema rechazado por todo el mundo. En este país, en general, existe un comportamiento pendular, que nos lleva de un extremo a otro, sin mayores reflexiones o cuestionamientos sobre el tema de la violencia.
Como lo recuerda el investigador Freddy Cante, hay momentos en que se cree que la violencia resolverá todos nuestros problemas. Se ensalza la guerra, la mano dura, “los pantalones bien amarrados”, el ármese quien pueda, el “yo no me dejo de nadie” y el “que se meta conmigo, la lleva”. En el sustrato de estas expresiones y conductas está la violencia y los resultados se manifiestan en aumento de homicidios, desaparecidos, torturas, justicias por mano propia, limpiezas sociales, bombardeos indiscriminados, falsos positivos, cárceles abarrotadas, secuestros, extorsiones, atentados, tomas de poblaciones, violaciones de los derechos humanos, etc. Cuando los horrores escandalizan y la sangre corre a raudales, se escuchan los gritos de pare, de alto, y el péndulo nos conduce al otro extremo.
Entonces, se corre a construir la paz al precio que sea. No preocupa lo que haya que pagar, lo importante es que la paz llegue. Las laxitudes afloran. La Impunidad campea, aumentan las tolerancias con conductas inadmisibles, la justicia resulta arrinconada y las víctimas son relegadas a lugares secundarios, lo importante es negociar con los victimarios los ceses al fuego, las rebajas de penas, los indultos, las suspensiones de hostilidades y demás arandelas. El rugir de la violencia baja de volumen pero no se silencia…
En los dos extremos adonde nos lleva el péndulo, se tiene la violencia como trasfondo. Se necesita construir colectivamente una opción política y social no destructiva, que permita ejercer presión para que las decisiones favorezcan a los más necesitados y beneficien a la comunidad y no a unos pocos, que posibilite practicar el poder político de manera incluyente, participativa, transparente y menos basado en las armas, la represión, la intimidación y el autoritarismo. Un proceso que impulse la movilización social para transformar la sociedad sin acudir a la violencia sino al concurrir de voluntades, que permita conseguir una paz sin artificios, con justicia social, sin desterrar la verdad, con reparación a las víctimas y con dignidad humana. Este es el reto de la Noviolencia.
El gran desafío que afronta un gobernante demócrata es generar oportunidades políticas para la opción no violenta, para la construcción de ciudadanía, para la reconciliación, el desarrollo  sostenible y la paz. El Alcalde de Ibagué, doctor Luis H. Rodríguez, ha propuesto en la estrategia Ibagué sana, educada y en paz de su Programa de Gobierno, una gran apuesta pedagógica por la educación en la Noviolencia, por la educación en el respeto y la inclusión social. Seguramente en el Plan Decenal de educación: Aprender un acto de razón y corazón, que lanzará el próximo viernes 23 de marzo en el Teatro Tolima, desde las 8 de la mañana, este será un tema de reflexión y análisis para toda la ciudadanía ibaguereña.

jueves, 8 de marzo de 2012

TELEMEDICINA PARA IBAGUE
Por: AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Para el público en general hablar de telemedicina puede sonar extraño. Telemedicina se refiereal uso de las herramientas tecnológicas de la información y de las comunicaciones como medio para proveer servicios médicos de calidad practicados a distancia, incluyendo atención de urgencias clínicas, diagnósticos,tratamientos, seguimiento a pacientes crónicos,  alertas tempranas en prevención de desastres y educación en salud a la comunidad. Es un muy útil recurso apoyado en la tecnología moderna para el intercambio de voz, imágenes, datos y vídeo buscando la optimización de los  servicios de atención en salud, ahorrando tiempo, innecesarios desplazamientos y facilitando la atención por parte de especialistas médicos a pacientes en zonas apartadas o de difícil acceso. La telemedicina proporciona acceso rápido, sencillo, flexible y compartido a pacientes y profesionales de la medicina a equipamiento e información con independencia del sitio de su localización.

La secretaría de salud de Ibagué por intermedio de sus dos empresas de salud del estado, la Unidad de salud de Ibagué (USI) y el Hospital san Francisco,presta servicios de salud de bajo grado de complejidad en prevención de la enfermedad, promoción de la salud y apoyo a la vigilancia en salud pública. En el caso de la USI,  ofrece servicios de primer nivel en el área urbana y rural del municipio de Ibagué, a través de tres unidades intermedias localizadas en los barrios Jordán VIII etapa, Kennedy y Salado, 21 centros de salud urbanos y 19 puestos de salud rurales.

En la zona rural, el  personal médicovisita una vereda cada mes y en ocasiones más tarde. Los problemas de salud no se programan,  una urgencia médica puede ocurrir en cualquier momento y con alta posibilidad de no coincidir con la presencia del médico en el lugar. Esto genera una vulnerabilidad grande en salud en nuestros campesinos. El alcalde de Ibagué, doctor Luis H. Rodríguez, preocupado por esta debilidad en la atención de la población rural que representa más de treinta mil habitantes, implementará la telemedicina, en una primera etapa para la zona rural y después para todo el municipio.
Son numerosas las ventajas que puede entregar la telemedicina. Entre las más importantes estarían:ofrecer diagnósticos y tratamientos oportunos sin que el paciente tenga que recurrir a desplazamientos o traslados de grandes distancias, ahorrándole tiempo, recursos financieros, tanto a él, a sus familiares como a las instituciones de salud. Todos los 19 puestos de salud rurales tendrían atención de urgencias permanente y una posibilidad de atención oportuna para nuestros campesinos, manteniendo la presencia de las promotoras y enfermeras de salud, que ahora tendrían un apoyo tecnológico que mejoraría sustancialmente la calidad de sus servicios. Facilita la vigilancia epidemiológica y las acciones en Salud Pública, facilita las acciones en caso de urgencias sanitarias, ayuda en la atención y prevención de desastres y mejora las acciones de salud. Además, la telemedicina facilita el acceso permanente a la Historia clínica personal en todos los puestos y centros de salud, cumpliendo a cabalidad con las normas de seguridad con respecto a su manejo y custodia.  También permitiría la vinculación de la Universidad del Tolima y de otras, con las necesidades de la población. Y posibilitaría una atención penitenciaria oportuna, humana y de calidad.

La Telemedicina unnovedoso aporte del gobierno de la Seguridad Humana para la población rural de Ibagué.

viernes, 2 de marzo de 2012

Por: AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Durante una reunión de planeación en la Secretaría de Educación municipal una profesional me contó una anécdota que mueve mi reflexión de hoy. Como ella tomaba notas a mi lado, me llamó la atención su excelente caligrafía y pulcra ortografía. Me expresó que había sido formada en un colegio religioso y esa era una exigencia rigurosa para todo estudiante. Lo que realmente me impresionó fue lo que me relató de los castigossi no cumplía con sus deberes. Existía en cada aula un cuadro del Corazón de Jesús y por cada falta le clavaban un alfiler en el corazón. El miedo a lastimar al Señor movía a las alumnas a trabajar con aplicación y rigor. Cuando pregunté sobre la opinión de sus padres por este asunto, me contó que su abuela también tenía otro cuadro en casa…
La fe, el convencimiento y el temor a Dios constituyeron un pilar de la moral religiosa. Los ciudadanos no robaban, mentían o mataban porque estaba prohibido en el decálogo y porque temían el castigo divino. La secularización, ese proceso que separó los asuntos de la Iglesia de los del Estado, estableció una educación laica y universal. Parte de la tarea era reemplazar la formación ética religiosa por una ética civil, respetando las creencias religiosas y la moral individual de las personas. Infortunadamente este tránsito no cumplió a cabalidad la tarea. Se espantó el miedo a Dios y a sus castigos, pero no se implantó de manera real el respeto por el prójimo ni por la ley. Hoy no se le teme a Dios ni se respeta la ley.
Una ética civil no puede estar fundada en castigos o temores divinos, ni en la Fe. Debe facilitar que los individuos integren a su vida cotidiana normas, aceptadas por todos, y dejar en claro que infringirlas acarrea castigos, previamente establecidos y conocidos. Estaría contemplado en la ley humana, un componente punitivo de represión y uno de sanción social. El punitivo se expresaría en privación de la libertad o de la movilidad, multas, pérdida temporal de derechos, etc. Y la sanción social, que debería ser la más grave, se expresaría en el rechazo de la ciudadanía contra las personas que vulneraron la ley.
Como algunos jueces y autoridades son venales, como algunos confunden la ética con la urbanidad, y como la educación permanece pensada en educar para el trabajo, es decir, instruir más que formar, la ley se ha convertido en rey de burlas. Es común que se diga lo que mucha gente piensa y cree. Hecha la ley, hecha la trampa o que la ley es para los de ruana. La gente sigue creyendo en Dios, pero como un asunto privado, muy del fuero íntimo. La ausencia de una ética civil que guíe los comportamientos de los ciudadanos, es una deuda del Estado, a quien le corresponde la inspección y vigilancia de la educación, que a la larga tiene la responsabilidad de la formación. En este punto algunos maestros alegaran que los padres tienen obligación de formar. Es innegable. Pero la educación y los educadores también tienen responsabilidad, como la tiene la dirigencia política.
El alcalde de Ibagué convocará a la discusión pública de un Plan Decenal de educación, en el que, ojalá, estos temas se debatan ampliamente con la participación de todos.

lunes, 27 de febrero de 2012

PLAN DECENAL DE EDUCACIÓN PARA IBAGUÉ
Por: AGUSTÍN ANGARITA LEZAMA
El Programa de Gobierno del alcalde, doctor Luis H. Rodríguez, Camino a la Seguridad Humana, tiene cinco estrategias integralmente articuladas y dinámicas. La estrategia de transformación social para aplicar en todo el municipio se denomina IBAGUÉ EDUCADA, SANA Y EN PAZ. Pretende hacer realidad la inclusión social concatenando esfuerzos e inversiones tanto oficiales como privadas en programas, proyectos y acciones de educación, salud, convivencia y paz. El propósito principal de esta estrategia es alcanzar equidad social garantizando acceso, inclusión y permanencia en un sistema educativo pertinente y de calidad, ciencia, tecnología e investigación en un entorno solidario y pacífico, así como salud universal con humanidad.
El Plan Decenal de Educación 2012 – 2021 Camino a la Seguridad Humana es el programa principal de la estrategia de transformación social Ibagué educada, sana y en paz. Se guiará por las líneas generales trazadas por el Plan Nacional Decenal de educación 2006-2015.
El Plan Decenal de Educación de Ibagué pretende realizar un ejercicio territorial que permita particularizar propósitos, visiones, mecanismos de seguimiento y evaluación, y confluir voluntades, sueños y esperanzas en torno a la educación. El Plan será un amplio pacto social por el derecho a la educación en Ibagué. Este pacto social será el fruto de un gran debate público que consulte el querer de la ciudadanía para que se exprese en propuestas, acciones y metas educativas para los próximos 10 años.
La responsabilidad de educar a las nuevas generaciones no compromete únicamente al gobierno municipal sino que involucra a toda la sociedad ibaguereña, puesto que se trata del futuro de los niños, niñas y jóvenes del municipio. Con el Plan se busca generar un acuerdo ciudadano municipal que comprometa al gobierno, los diferentes sectores de la sociedad y al público en general, para avanzar en las transformaciones que la educación necesita y por tanto, incidir positivamente en el desarrollo social sostenible y el mejoramiento de las condiciones de vida de los ibaguereños.
El Plan Decenal será un ejercicio de planeación en el que la sociedad determinará las grandes líneas que deben orientar el sentido de la educación para la próxima década y se integrará por el conjunto de propuestas, acciones y metas que expresan la voluntad de las gentes del municipio en materia educativa. Pretende la construcción colectiva de los ejes que constituirán el horizonte del desarrollo educativo, que es la columna vertebral del plan de desarrollo de este gobierno. Además, busca integrar al municipio, tanto urbano como rural, con el desarrollo regional, nacional e internacional. Este pacto por el derecho a la educación lo es también, por la convivencia, el desarrollo, la sostenibilidad, la inclusión, el respeto y la paz.
El Plan Decenal de Educación será un ejercicio de participación ciudadana y de inclusión social. Involucrará a todas las instituciones vinculadas con la educación en general, los gremios económicos, expertos, investigadores,  padres de familia, educadores, directivos docentes, gremios, estudiantes, sindicatos, asociaciones ciudadanas, universidades y público en general. Será un Plan maestro de planeación indicativa que servirá de referente social, cultural, ambiental, académico, turístico, convivencial y de vocación económica en un horizonte de desarrollo de corto y mediano plazo para Ibagué.
El doctor Luis H. Rodríguez en la segunda semana de marzo, en acto público y masivo, lanzará Plan Decenal de Educación 2012 – 2021 Camino a la Seguridad Humana.

viernes, 10 de febrero de 2012

LA AUTORIDAD Y LOS PACTOS CIUDADANOS
Por: AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
La ley debe ser producto de la voluntad convenida del pueblo, decía Kant, queriendo expresar que la norma debía ser conocida, respetada y acatada por todos. Eso permitiría que la ley fuera legítima, combinando legalidad y legitimidad. Era la época en que las ciudades renacían y la democracia representativa, junto con el Estado, daba sus primeros pasos. Con el paso de los siglos, esta democraciaentró en dificultades. Los representantes del pueblo fueron perdiendo su vinculación con las gentes, se fueron volviendo autónomos y sus decisiones eran independientes a los intereses populares.
Ante estas deficiencias de la democracia representativa, que terminó en burocratización del Estado, en  alejamiento de los representantes del gobierno con sus electores y gobernados y en un proceso acelerado y creciente de corrupción; empezaron a surgir propuestas alternativas pretendiendo superar estas dificultades. Una salida fue asumir manejos autoritarios para romper la paquidermia estatal. Que los gobernantes fueran autoritarios no era una novedad, los guiaba la tradición patriarcal que busca el control, la dominación, la subordinación, la apropiación, la obediencia, la competencia, el poder y el ejercicio ilimitado de la autoridad. Como desde los hogares se impartía el precepto cultural del patriarcado, el que mandaba era el varón, el macho, el papá, el hombre. Los hijos y la esposa a obedecer en silencio.
El camino autoritario que nació en la casa se añora en el poder. Muchos quieren gobernantes que se amarren los pantalones, que ejerzan autoridad, que si es del caso se quiten el cinturón e imponganorden y disciplina. Hemos pasado por gobernantes convencido que con tal de mantener el orden todo se vale, no importa si se miente, si se espía, si se desprestigia al contradictor, si se reparten de forma corrupta los dineros del Estado o se facilitan crímenes contra los opositores. El problema es que el autoritarismo no ha dado los resultados que tanto esperaban algunos.
Otro camino es fortalecer y profundizar la democracia. Gobernar de cara a la ciudadanía, consultar con ella, tener en cuenta sus opiniones y creencias. La idea de concertar las decisiones es vista con horror por los autoritarios. Consideran que se pierde la autoridad, que el poder es para mandar y que los demás obedezcan. La vía democrática permite la movilización social en torno a propósitos comunes. Busca establecer pactos entre los ciudadanos para recuperar tanto la confianza como la credibilidad. Estos acuerdos permiten compartir responsabilidades, determinar metas y procesos conjuntos de evaluación.

Llama la atención que la Alcaldía de Ibagué viene desarrollando un proceso de construcción colectiva de un Pacto social por la confianza y la seguridad ciudadana. Tomó la decisión de consultar con los ciudadanos, con la sociedad civil y con todas las autoridades para buscar consensos en la decisiones, intentando ganar en legitimidad y que la gente vuelva a creer en sus instituciones y autoridades. También pensó en construir un mecanismo de evaluación que permita tomarle el pulso a estas decisiones compartidas. Un observatorio que vigile el cumplimiento de los pactos por parte de los diversos actores sociales comprometidos. Un observatorio de la Seguridad Humana. La experiencia ya empezó y ha causado grata sorpresa en los convocados, acostumbrados a que las decisiones se tomen sin consultarlos ni tenerlos en cuenta. Crece la expectativa por un estilo diferente de gobernar.
LA RESPONSABILIDAD DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR CON LA PRODUCCIÓN DE SABER
Por: AGUSTÍN RICARDO ANGARITA LEZAMA
A la educación superior se le han dado varias responsabilidades. Una es la cualificación académica para la formación profesional.  Otra es la producción de conocimiento, de saber, proceso que se desarrolla mediante la investigación. Estas dos responsabilidades, sumadas a otras, son las que las instituciones de educación superior certifican cuando otorgan un título. Pero esto es sobre el papel. En la práctica ocurren cosas diferentes.

¿Por qué diferentes? Se supone que cuando un individuo posee un saber lo suficientemente cualificado en un tema académico, la universidad lo certifica como apto y capaz en ese asunto. Pero ocurre que hay muchos, y cada vez más, que poseen un título universitario que no se refrenda con un saber. Son ya muchas las instituciones de educación superior que se han dedicado a titular profesionales que cuando salen al mercado laboral, descubren su poca aptitud para superar las pruebas de selección o desempeñarse con suficiencia profesional en el trabajo. Esto es grave para el desarrollo de un país. Y ocurre algo peor, personas que han atesorado conocimientos que son despreciadas laboralmente por no tener acreditación de su saber.

En la actualidad se hace apología a los títulos, a las credenciales universitarias presumiendo que ellas van de la mano con un saber acumulado. Pero eso no siempre es cierto. Es más, muy ocasionalmente es verdad. Lo real en el país, es un divorcio entre saber y titulación académica, que ha llevado a las empresas a desconfiar de nuestros profesionales, y a la ciudadanía a desconfiar de saberes no acreditados.
La tarea, entonces, es que la universidad se acoja a la responsabilidad de producción de saber, de tal forma que la formación profesional vaya de la mano con este proceso, de manera que al culminar su carrera, el recién egresado esté apertrechado de un saber pertinente, humano y de calidad, que le garantizará su inserción a la sociedad y al mercado laboral con menores contratiempos y con grandes posibilidades de éxito.
La evaluación de estos procesos debe ser un tema a discutir dentro de la educación superior. No se puede hablar de calidad sin construir socialmente unos indicadores. Estos no deben ser meramente cuantitativos, sino también cualitativos y de proceso. Recientemente el movimiento estudiantil expresó con vehemencia que quería ser tenido en cuenta en la discusión de la reforma a la educación superior. Valdría la pena tener ponerle cuidado a este punto. Entendemos que la educación debe formar para el trabajo, pero no sólo para eso, porque se caería en una educación de sesgo profesionalizante. La educación también debe ser para la vida, para la ética, la estética, para la convivencia, para la paz, para desarrollar los sueños de humanidad de la sociedad. Además, la educación superior debe investigar creativamente para producir conocimiento. Esta sería una educación integral. Pero la investigación necesita financiación suficiente y permanente del Estado.

Invitamos a los lectores a opinar sobre el tema. El debate está abierto. La educación no es un tema solo de los expertos y académicos. Debe ser un tema que nos interese a todos en general. Al fin y al cabo, el futuro de nuestros hijos y descendientes está en juego, pero además, el de la sociedad misma. No podemos sacarle el bulto a esta responsabilidad.
WWW.Agustinangarita.com.co

jueves, 5 de enero de 2012

TRIBULACIONES DE LOS NUEVOS GOBERNANTES
Por: AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Para finalizar año muchos hacen balances y promesas buscando prepararse para el año siguiente. Unos tienen agüeros y costumbres ancestrales para repetir en las horas postreras de la última noche decembrina. Sin embargo, existen personas, que aunque la gente cree que deberían estar felices por sus éxitos recientes, sufren en silencio pensando que por más que quieran acertar, saben que cometerán injusticias.
Me refiero a los nuevos mandatarios. La mayoría hizo  grandes esfuerzos por consolidar un equipo de trabajo que le ayudará en sus aspiraciones. No era tarea fácil. La labor en torno a una campaña política es ardua y pesada. Son muchos los que desisten al constatar el desgaste humano que representa estar al lado de un candidato, prácticamente, 24 horas diarias: visitando barrios y veredas, atendiendo quejas, peticiones y pretensiones, organizando estrategias y planes de trabajo, discutiendo sobre temas publicitarios, financieros, políticos, logísticos y electorales, preparando discursos, programas de gobierno… En definitiva no es fácil persistir. Los trabajos en campaña son disímiles, unos más visibles que otros, pero todos importantes. Tan valioso es el que se encarga de llegar antes que el candidato a un sitio de reunión con sillas, pendones,  propaganda para repartir y equipos de sonido, como los que organizan reuniones, hacen contactos políticos o preparan estudios o discursos. Todos conforman un engranaje, que articulado, hacen funcionar un dispositivo electoral.
Esta gente, que casi siempre está desde los inicios de campaña, aspira a ser tenida en cuenta por el candidato si gana la contienda y llega a ser mandatario. Por eso trabajan con denuedo, alimentados por una esperanza. En la medida que su trabajo rinde frutos, su candidato es reconocido, empieza a ser tenido en cuenta y sube en las encuestas, entonces, empiezan problemas que no habían tenido en cuenta. Si su candidato quiere ganar debe acercar el mayor número de apoyos. Y los grupos políticos, conformados por viejos zorros de esta actividad, nunca arrancan los procesos. Ellos esperan pacientemente a ver cuál va cuajando, cuál tiene posibilidades de éxito para, ahora sí, llegar a poner a ondear su bandera de apoyo. Ellos saben que el candidato los necesita y cobran por esa necesidad. Y cobran caro.
Cuando las urnas dan su veredicto final, son los jefes políticos los que levantan victoriosos los brazos junto al nuevo mandatario. Los laboriosos trabajadores de la campaña, los verdaderos artífices del buen resultado electoral, miran y aplauden desde lejos, sintiendo que su trabajo valió la pena, que sus esfuerzos no fueron en vano y que sus esperanzas se realizarán.
El año culmina y los nuevos mandatarios deben dar a conocer equipo de colaboradores. Tienen la presión gigantesca de los grupos políticos que hacen todo tipo de cuentas para agrandar a su favor la deuda del elegido. El nuevo mandatario se debate en el dilema de ayudar a los que fueron fieles escuderos de su proceso, escoger la mejor plantilla o cumplir con sus compromisos con las agrupaciones políticas. Tiene la talanquera que el tamaño del Estado es pequeño. Los puestos son escasos y los aspirantes y necesitados muchos. La partida la ganan los políticos avezados. Los perdedores, que son miles, ven como sus esperanzas se truncan y su rabia y desconsuelo crecen. Los nuevos gobernantes cargarán con el mote de desagradecidos, aunque ellos vivan eternamente agradecidos…
PD: ¡Un Feliz Año para todos y todas!