domingo, 16 de marzo de 2014

DINERO Y ELECCIONES
Pasaron las elecciones y vale la pena hacer algunas reflexiones sobre lo ocurrido. Creo que hay dos temas gruesos para analizar. La costeñización de la política en el Tolima y la tímida recuperación de la ideología.
Cada vez es más evidente el peso del dinero en las elecciones. La compra de votos se descaró. En diversos puestos de votación se pudo ver a individuos pagando a sufragantes para que lo hicieran por determinados candidatos. Incluso las autoridades, en más de una ocasión, se hicieron los de la vista gorda cuando se les puso en conocimiento el delito. Esta es una práctica común en la Costa Caribe. Pero en el Tolima poco a poco se ha venido asentando. Es la arrogancia del dinero que cree que todo lo puede comprar. Las campañas llenas de dinero burlan la ley sin ningún reparo. Asumen que no existen topes de gastos. Atiborran de publicidad a los electores en un derroche ostentoso de sus chequeras. Cualquier requerimiento lo contestan con petulante grosería. Están convencidos que con su dinero todo vale. Así funciona en la Costa y ahora en el Tolima.
Hoy en la política lo importante no es qué se piensa sino cuanto se tiene. La democracia ha sido suplantada por la plutocracia. La política dejó de ser un servicio público para transformarse en un vil negocio. Los pergaminos y blasones están siendo reemplazados por las cuentas bancarias jugosas o las divisas en los paraísos fiscales. La procedencia del dinero no importa. Lo que cuenta es tenerlo para comprar conciencias, votos, testigos, pregoneros, publicidad, autoridades…
El objetivo de la política es la pobreza. Pero no se equivoque pensando que es para superarla. De ninguna manera. Saben que los pobres son vulnerables. Que sus necesidades son grandes y que por ello es posible comprarlos. Fueron verdaderos chorros de dinero los que corrieron en estas elecciones. Y ese billete los políticos tiene que recuperarlo. El erario público está allí, a su alcance. Crece la corrupción.
Otro aspecto que se pudo palpar en estas justas electorales fue la aparición de escarceos ideológicos. Se escucharon propuestas contra el aborto y el matrimonio entre homosexuales, contra la paz y la infiltración paramilitar en la política, entre otras. Algunos se atrevieron a decirlo en público. Es una ganancia porque los políticos se han acostumbrado a no tomar posiciones frente a nada. Mientras más aguas tibias sean, mejor. Lo que importa es la imagen, la foto bien tomada, la sonrisa omnipresente y el abrazo fácil, no las ideas ni la preparación intelectual. Por eso me pareció interesante que se planteen puntos de vista, así no les gusten a algunos, que sean las ideas las que conquisten electores, no el dinero.
Si la costeñización sigue ganando espacio en el Tolima, el horizonte se oscurece. La corrupción seguirá campeando y los dineros públicos continuarán su desangre hacia los bolsillos de los políticos y de sus amigos. Hay políticos honestos, pero son muy pocos. Hay políticos bien preparados y con buenas propuestas, pero son escasos. Un futuro así es poco halagador.

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domingo, 9 de marzo de 2014

ELECCIONES PARA CONGRESO

Este domingo se realizarán en todo el país las elecciones para Congreso de la República. Esta es la institución con menor prestigio entre los ciudadanos. Desprestigio que se ha obtenido no de forma gratuita. La mayoría de congresistas parecen mudos y cuando hablan muchos se alegrarían que lo fueran. Duele enterarse de los enredos que los vinculan a diario. Corrupción, politiquería, clientelismo y ausentismo han sido las cartas que más se muestran. Pero no todos los congresistas son mudos o corruptos. Los hay estudiosos y comprometidos con sus obligaciones y responsabilidades. Y el congreso es necesario para Colombia.
Se necesitan seres humanos, mujeres u hombres, que tengan formación técnica suficiente para ser congresistas. Que sepan de los asuntos que van a tratar. Que entiendan la política desde su función social. Que conjuguen el conocimiento inmediato de los problemas de la gente con la solución técnica de ellos. El problema es que hay políticos avezados que conocen todo el tejemaneje político y poco les importa lo técnico. Y hay valiosísimos personajes muy bien formados técnicamente pero con desconocimiento de lo político. Lo grave es que hay unos que ni técnicos ni políticos, solo politiqueros ávidos de consumir erario público.
El congreso necesita tecnopolíticos. Personas con formación académica, con experiencia probada en temas técnicos (contratación, TICs, presupuesto, asuntos agrarios y sectoriales, problemas regionales y locales y su entronque con lo nacional, etc.), y que a la vez tengan la sensibilidad política para priorizar y focalizar los esfuerzos para beneficiar a los más desfavorecidos y olvidados del estado. Sobraría decir que deben ser personas probas, honorables y responsables.
Antes de votar este domingo desde muy temprano, piense con cuidado su voto. Este nuevo congreso debe legislar sobre la manera como se va a materializar la paz. Sus leyes deben hacer realidad los acuerdos y compromisos de las mesas de negociación para terminar la guerra. Si usted simplemente vota por un candidato para pagar un favor por un puesto, un contrato o una recomendación, usted no está comprometido con la paz y el futuro del país. Recuerde que este congreso tiene una responsabilidad muy grande. No se puede elegir mal.
Revise la trayectoria de su candidato o candidata. Si ya ha sido congresista constate qué ha hecho. Y si no lo ha sido cual será su agenda a desarrollar. Recuerde que no es la cara, la simpatía y el abrazo apretado lo que permitirá hacer buenas leyes para el país. Tampoco los tamales o los dineritos escasos que reciba por la compra de su voto. Están en juego cosas muy importantes para dejarlas en manos inexpertas o indignas.

Analice con esmero que hay gente valiosa, no mucha, pero la hay, para  que puede elegir bien a quien dar su voto. Quedarse en casa sin votar es dejar que otros elijan por usted, y muchas veces mal. Después no se puede uno quejar sí dejó en manos de otros las decisiones importantes. Este domingo salga a votar, con toda su alegría y entusiasmo, pero hágalo bien.

lunes, 3 de marzo de 2014

IBAGUE AVANZA
Es satisfactorio cuando procesos serios y bien respaldados evalúan los resultados de una ciudad. Me refiero a la encuesta de percepción ciudadana realizada por la prestigiosa empresa de investigaciones sociales Ipsos Public Affairs dentro del programa Ibagué cómo vamos 2013. Esta empresa es digna de toda confianza, su trayectoria, responsabilidad y profesionalismo lo sustentan. Además, el prestigio y seriedad de la Cámara de Comercio de Ibagué, de la Universidad de Ibagué y de El Nuevo Día la respaldan.
Los resultados  de lo que perciben los ibaguereños son halagadores. Aumentó el porcentaje de habitantes de que se sienten orgullosos con su ciudad: el 69% está orgulloso de su Ibagué. Son los estratos medios, que son los más numerosos, los que más orgullo sienten con un 71%. Además aumentó la confianza en Ibagué, ya que el 50% cree que la ciudad va por buen camino y solamente un 13% percibe que va por mal camino. El 57% de los jóvenes (habitantes entre 18 y 25 años) cree que Ibagué va bien encaminado. Es confianza de futuro.
El 60% de los encuestados, en todas las comunas y estratos sociales, piensa que se les ha mejorado la calidad de vida.  Es por eso que el 73% se siente satisfecho de vivir en Ibagué. Comparado con años anteriores, registra la encuesta, un aumento en el porcentaje de personas que sienten que su situación económica mejoró, y únicamente un 13% piensa que empeoró. El manejo económico de la ciudad ha mejorado de tal forma que un 78% de los ibaguereños ya no se considera pobre. Lo que ha posibilitado que un 94% de los ibaguereños exprese que pudo consumir sus tres comidas completas durante el 2013.
Como en Ibagué se logró la gratuidad desde los grados cero al once, se aumentaron los desayunos escolares a 50 mil, se aumentaron los recursos para transporte escolar, kits y uniformes para la zona rural, la confianza en la educación oficial aumentó, creciendo hasta casi el 80% de utilización en el municipio. Reflejando también un incremento en la satisfacción de la ciudadanía con la educación que reciben sus hijos en un 70%.
En el tema de servicios públicos el estudio de  Ibagué cómo vamos, demuestra como la ciudad avanza. La percepción de los ibaguereños es que se ha mejorado la prestación de los servicios de gas domiciliario, energía eléctrica,  aseo y recolección de basuras, telefonía fija, bancos y entidades financieras y sensiblemente mejor el servicio de acueducto y alcantarillado. Quizás, esta sea la causa para que se haya incrementado hasta el 83% el número de encuestados  satisfechos con el lugar donde residen.

El buen estado de las vías, tradicionalmente, es el dolor de cabeza de los gobernantes de Ibagué. Según el estudio de Ipsos, ha crecido la satisfacción con la recuperación de las vías de la ciudad. Igual satisfacción se constata entre la ciudadanía, por la significativa mejoría en la disponibilidad del disfrute del espacio público. Finalmente, para corroborar los logros de Ibagué, el estudio demuestra un aumento importante en la percepción de seguridad. En definitiva, ¡Ibagué Avanza!

domingo, 23 de febrero de 2014

LOS NEGOCIOS MILITARES Y LA PRENSA

Indignación general causaron las denuncias de la revista Semana sobre la corrupción en las Fuerzas Militares. La molestia ciudadana proviene de varios aspectos relacionados. La primera es que la información los periodistas la obtuvieron de la comisión de acusaciones de la cámara de representantes, donde reposa sin ningún uso desde hace meses. La segunda es que es valerosa la actitud de la prensa en destapar este tipo de actos delictivos. La tercera es que no pase a mayores la investigación salvo pequeñas escaramuzas, chivos expiatorios, etc.
Los altos mandos, que son los gravemente implicados, han puesto el grito en el cielo. Acostumbrados a su intocabilidad y a hablar duro, han tratado de decir que es una afrenta contra las instituciones, que se favorece a la guerrilla, que se quiere acabar con la credibilidad de una institución respetable, que se arruinará la moral de las tropas y que son actos de politiquería o de odio contra las fuerzas militares.
¿Qué contó la revista Semana? Que existe una compleja y bien organizada red entre los altos mandos de las Fuerzas Militares, que utilizando información privilegiada, dan contratos a dedo, amañan licitaciones, cobran suculentas tajadas por adjudicar contratos, sobornan jueces y autoridades de control venales y se enriquecen a expensas de los dineros que pagamos los colombianos.
Pero no fue solo eso. Esta red también se ocupa desde las prisiones militares de traficar información, comprar testigos, acomodar testimonios o recaudar dineros para sobornar fiscales y jueces, y reacomodar detenidos por falsos positivos en las guarniciones militares. Además, coordinan, definen y cobran la intermediación para los traslados presupuestales de las guarniciones militares, desvían los presupuestos para gasolina, utilizan indebidamente los tiquetes aéreos dándoselos a abogados defensores, así como usan vehículos oficiales y hombres uniformados para servicios personales o vigilancia de familiares. También venta ilegal de armas, privilegios para detenidos, permisos irregulares de salida, usos de casinos castrenses y hasta disfrute de vacaciones de los presos por fuera de sus sitios de reclusión.
Hay  evidencias de planes para obstruir, enfrentar y desprestigiar la justicia. En resumen, lo que se pone de manifiesto es una completa organización para saquear el estado.
Preocupa la reacción de algunos militares de alto rango, unos ya retirados, quienes quieren hacer ver que la labor periodística de investigación es nociva para su institución. Es más, se atreven a insinuar que se hace en complot con organizaciones subversivas o enemigas del país. Nadie duda de la abnegación de nuestros soldados y policías que entregan su vida y su tranquilidad por la seguridad de los colombianos. Pero es cosa distinta que sus jefes se aprovechen del buen nombre que le dan a la institución los esfuerzos de sus hombres y busquen enriquecerse a costillas de todos nosotros. Y para rematar que le echen la culpa a los periodistas por hacer bien su trabajo y destapar este tipo de acciones delincuenciales. En este caso, la prensa cumple con su deber, y algunos militares hacen mal su tarea y culpan a los primeros por denunciar su proceder. Los pájaros disparándole a los fusiles.

martes, 18 de febrero de 2014



RESPONSABILIDAD MÉDICA COMO PRINCIPIO
La crisis de la salud ha sido analizada desde muchas aristas. Sin embargo hay un enfoque que me parece importante debatir. Son las quejas contra los jóvenes estudiantes de ciencias de la salud. Es verdad que muchas son infundadas. Pero hay otras para reflexionar, especialmente desde la academia, que es la encargada de formar los nuevos profesionales.
No tiene sentido que algunos estudiantes en entrenamiento que hacen su tiempo de internado en el hospital, se destaquen por revisión incompleta y a la carrera de pacientes, trato desobligante e inhumano con los enfermos y familiares, llegadas tarde a cumplir sus labores, recurrir de manera sistemática a mecanismos legales para evadir sus obligaciones, laxitud académica frente a sus responsabilidades médicas, etc.
Se conocen casos de estudiantes de último año de medicina que han sido descubiertos haciendo fraude en sus evaluaciones, utilizando sus teléfonos celulares para usar el internet. Otros que falsifican las evaluaciones y calificaciones de sus docentes. Más allá de la pérdida de las evaluaciones y asignaturas por tramposos, lo que está en entredicho es la formación ética del futuro médico. ¿Son dignos para confiarles la vida de los ciudadanos? ¿Si sus conocimientos son precarios y mediocres, con qué cara le van a salir a sus pacientes? ¿Será que argumentarán que el día que enseñaron el tema por el que consulta el enfermo, ellos se inventaron una excusa para cubrir su inasistencia? ¿Si mientras están en entrenamiento que tienen algún tipo de supervisión, son tan negligentes, cómo serán después?
Es verdad que hay estudiantes de medicina interesados, juiciosos, responsables y capaces. Pero no son la mayoría. Es cierto que la salud se transformó en un negocio. También lo es, que los negociantes no desean tener consideraciones más allá de mejorar sus ganancias e ingresos personales. Pero los estudiantes de medicina no pueden formarse como si fueran negociantes o como si se prepararan para ejercer el negocio de la salud. Un enfermo es un ser humano que sufre y que demanda ayuda no una oportunidad de negocios.
Las autoridades universitarias han entendido la importancia de los derechos de los estudiantes, incluyendo los de ciencias de la salud. Eso es muy bueno. Pero no pueden, de ninguna manera, migrar hacia normatividades de todo derecho ninguna obligación o cero deberes. Que la democracia permita a los estudiantes elegir a sus directivas no es patente de corso para que se vuelvan débiles ante violaciones de la ética profesional y de la dignidad humana.
Necesitamos más y mejores médicos. Bien remunerados y respetados. Bien preparados y formados. Médicos solidarios y con un gran compromiso humanitario. En manos de los médicos se les entrega el bien más preciado que tiene un ser humano: su vida. Un ciudadano espera que quien se encarga de su vida y su salud sea un ser probo, responsable, idóneo, cálido y cargado de humanismo, no alguien que solo le interese el dinero, la buena vida y los boatos que puede llegar a dar esta hermosa profesión.
Los tribunales de ética médica conocen a la perfección este tipo de quejas. Las autoridades universitarias deben apersonarse de manera seria sobre este asunto.
Médico cirujano U. del Cauca.

jueves, 6 de febrero de 2014

ODIO, POLITICA Y SOCIEDAD
Las campañas para elegir congresistas están en pleno desempeño. Lo llamativo, más allá de los jingles insulsos y las propuestas insípidas, es el odio que reflejan algunas. Unas consideran que atacando el establecimiento con todo tipo de argumentos, la mayoría falaces e inventados, lograran el favor electoral de los ciudadanos. Otras, destilan su resentimiento contra los demás candidatos.
El odio es un sentimiento primitivo, incomprendido y bestial. Es un sentimiento dominante que obnubila y no deja espacio para la reflexión fuera de él. El odio no ofrece confusiones. Se odia y ya está. Su objetivo es claro, es perseverante y la meta es fija: dañar al que se odia. Por eso es primitivo y bestial. Es totalmente destructivo, carcome conciencias, envenena almas, no entiende razones y solo aspira a actuar, superando todo obstáculo.
El odio es un sentimiento traidor y repudiable. Toma el control de las personas y les hace perder el dominio sobre sus acciones. A nombre del odio se han desarrollado guerras, masacres, violaciones, venganzas y todo tipo de vergüenzas humanas. El odio sabe a sangre y hiede a muerte. Las sociedades a través del tiempo han tratado de reprimirlo, de controlarlo, de apaciguar su fuego…
Como la sociedad en general no lo ve con buenos ojos, los que odian lo disimulan y tratan de aparentar otra cosa. Lo camuflan bajo banderas de patrioterismos, de defensas a la comunidad, de la fe, de la familia, de la justicia social, la dignidad humana o la tradición. Y se escuchan, entonces, candidatos que dicen defender la paz, pero desapareciendo los contradictores. La paz de los cementerios. También están los que enarbolan estandartes de la defensa de la democracia y la civilidad, para aprovechar para su beneficio, los espacios de los que ellos odian.
La mentira y la soberbia son caretas del odio. Las almas cargadas de rencor, no pueden pensar, solo quieren actuar. Y candidatos con esas almas no deben estar en los puestos de dirección. Los grandes líderes de la humanidad como Jesucristo, Mahoma, Buda, Confucio, Dalai Lama o Gandhi han construido su doctrina sobre la base del amor y la humildad. Nunca del odio o la soberbia. Pregonan amor y respeto al prójimo. Exaltan la vida y no la muerte. Pero ahora quienes pretender liderar nuestro país y nuestra región pregonan rencor, enfrentamiento, odios y muerte.
Vale la pena que los ciudadanos que aman la convivencia, que quieren vivir en paz, que quieren ver a sus hijos y nietos crecer y disfrutar la vida, estén atentos frente a estos discursos y arengas cargadas de mentiras y engaños que incitan al irrespeto, al odio, a la guerra, a la muerte. Ante tanta sangre y lágrimas derramadas, ante tanto dolor causado solo merece construir puente de entendimiento, de reconciliación, de amor, de olvido y solidaridad.
Los discursos del odio son siempre negativos. Proponen destruir pero no edificar. Para votar busque propuestas positivas, realizables, serias y de contenido. Es posible que le sea difícil encontrarlas. Pero existen. Y cuando encuentre las que llevan odio piense un instante en usted, en su familia, su ciudad y su país antes de aceptarlas.
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sábado, 1 de febrero de 2014

LA ÉTICA ES PODER

La ética es una rama de la filosofía que se dedica al estudio de la acción humana, pero también del deber, la virtud, la felicidad y especialmente del buen vivir. Las reflexiones éticas permiten elaborar juicios sobre las conductas y/o intenciones humanas, tales como “correcta”, “incorrecta”, “buena”, “mala”, “prohibida”, “permitida”... En palabras de Fernando Savater, la ética es el arte de vivir, de saber vivir, de discernir lo que conviene o no. La reflexión ética señalaría cómo deberían actuar los miembros de una sociedad y la responsabilidad que deben asumir por ser parte de ella.
Hoy creo que en general la ética no pasa  de ser un simple enunciado. No se ha materializado en un comportamiento ético con principios y reglas de cumplimiento obligatorio. La ausencia de esta virtud deteriora la vida colectiva y hace difícil la convivencia.
En la democracia, para que el poder no se concentrara en pocas manos, se pensó en dividirlo y distribuirlo. El poder legislativo, se encargaría de crear leyes y normas en nombre de la voluntad popular. El poder judicial de manera independiente debería aplicar las leyes e impartir justicia. El poder ejecutivo sería el encargado de gobernar y hacer efectivas obras y acciones del estado. Entre los tres se vigilarían y equilibrarían poderes. Con el paso del tiempo y el desarrollo de la tecnología, los medios de comunicación han ganado espacio importante y serían el cuarto poder: la voz y la mirada de la ciudadanía que ya no se siente representada en el poder legislativo ni en el ejecutivo.
Hoy se puede constatar que la división de poderes no ha sido suficiente para impedir que el poder se mantenga en manos de unos pocos. Que la mayoría de los medios de comunicación se acomodan al lado de los poderosos. Y la ciudadanía queda huérfana, empobrecida y desamparada. La corrupción, el clientelismo, el nepotismo, la politiquería, la mentira y el engaño son los estandartes de muchos gobernantes y políticos. ¿Qué hacer entonces?
La ética, si bien es cierto tiene que ver con los comportamientos personales de los individuos, en la medida de su interiorización, discusión y puesta en práctica se transforma en procesos sociales, en imaginarios colectivos. Una sociedad que se guía por principios éticos es una sociedad donde la convivencia y la paz encuentran terreno abonado para el progreso, la justicia y la equidad. Una sociedad sin ética está condenada al fracaso, a la barbarie.
Constituyamos la ética en el quinto poder. En el poder global de los ciudadanos. Debemos exigir que la política se dedique al bien común. Que la corrupción no tenga opciones. Que los gobernantes, funcionarios, profesionales y políticos se comporten éticamente. Y a los que se nieguen la ciudadanía les exija o los castigue con su indiferencia electoral o profesional. En Colombia los corruptos o tramposos no son mayoría, pero muchos gobiernan porque se lo hemos permitido. Es hora de tomar las riendas de nuestro destino, de nuestra ciudad, de nuestra región.
La ética debe dirigir todos nuestros comportamientos como buenos ciudadanos. La ética es nuestro verdadero poder para la convivencia en paz. El poder real de la ciudadanía.

@agustinangarita