viernes, 13 de junio de 2014



OPTIMISMO Y ESPERANZA
En días pasados en un diario de circulación nacional un columnista, a propósito de la euforia que desató el triunfo de Nairo Quintana en Italia, expresaba su escepticismo, pesimismo y descontento con los colombianos en general.
Difiero de él. Considero que en este país mucha gente hace patria, desde los rincones más remotos, por su compromiso con su país, por su voluntad indeclinable de servir, por su amor al prójimo. Veamos ejemplos. En un bello programa del Ministerio de Educación se realizó una expedición pedagógica para buscar nuevas experiencias educativas. En apartados rincones de la geografía nacional, sin más ayuda que su inteligencia y su deseo de servicio, se encontraron maestros con una imaginación y creatividad asombrosa inventándose mil formas de enseñar y todas respaldadas por asombrosos resultados.
Hace un año entre los mejores resultados de las pruebas Saber 11, calificaron varios estudiantes de un humilde colegio en Santander. Con mobiliario deficiente, sin biblioteca, sin apoyo de las TIC, sin desayunos escolares y con mucha ausencia del estado. Pero con maestros y directivos docentes comprometidos con sus alumnos, su institución, su región y su país. Ellos demostraron que la educación necesita, primero que todo, maestros capaces y responsables. Qué bueno que tengan ayudas tecnológicas y buenas instalaciones educativas, pero ellas sin los maestros no sirven para mayor cosa.
En mi profesión como médico conocí hace varios años en un hospital extranjero, una innovación tecnológica que permitía, en caso de heridos con abundante sangrado interno, limpiar su sangre para reutilizarla en el paciente. Pregunté los costos del aparato y eran astronómicos. Meses después, en Medellín, conocí un colega que había inventado un aparato que hacía lo mismo que el extranjero que me había deslumbrado, pero baratísimo y a la mano en cualquier lugar. Ingenio colombiano al servicio de salvar vidas.
No es cierto que los malos sean más. Creo en la gente colombiana. Creo en su talento y sus buenas intenciones. Que hay algunos pícaros y tramposos, no lo dudo. Pero en este país hay mucha gente generosa que da sin pedir nada a cambio y sin hacer alharaca. Son gente optimista,  con los ojos llenitos de bondad y con la solidaridad a flor de piel. Conozco personas que salen de sus casas en la noche con una olla y platos a repartir comida caliente a indigentes y necesitados. No pertenecen a ninguna religión ni están recolectando adeptos para ninguna causa.
Otros organizan equipos y competencias deportivas para ofrecerles soluciones a niños o jóvenes con problemas de drogadicción. Otros organizan grupos de danza, de música o de arte. Casi mendigan en muchos sitios para obtener ayudas para seguir ayudando. Otros organizan comedores infantiles o para adultos mayores solamente por la satisfacción de servir. Hay quienes ayudan  sin esperar contraprestaciones a enfermos terminales o con enfermedades raras. Otras personas enseñan, alfabetizan, forman gratis a quien lo necesita. Conozco un grupo que arma casas gratis para población vulnerable. Esta gente y mucha otra que sale adelante pese a las dificultades, nos hacen sentir que tenemos esperanza. Mucha esperanza.
www.agustinangarita.com

domingo, 8 de junio de 2014

EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZON
Este título parece ser la consigna de los comerciantes y sus empleados antes que el comprador haya pagado por su artículo. Cuando usted va a una constructora, por ejemplo, la empleada o empleado, dependiendo del sexo del cliente, se para y lo recibe con una gran sonrisa  y con amabilidad pasmosa le muestra con lujo de detalles el apartamento o casa que usted puede comprar. La publicidad que le entregan destaca todas las bondades del producto a vender. Toda inquietud es resuelta a prisa porque el cliente siempre tiene la razón…
Igual cuando va a comprar un carro, nevera o juego de sala. Usted es tratado como si siempre tuviera la razón. Especial mención merecen las empresas que venden telefonía celular. Tan solo al entrar le llueven los encargados de venta de aparatos móviles. No hay duda que no resuelvan y su trato es cortés y amable. La famosa razón que siempre le dieron la pierde usted cuando firme el negocio. La celeridad con la que le vendieron no se compadece con la lentitud y la tramitomanía  con la que le toca enfrentarse al presentar un reclamo.
Cuando a usted le venden algo le entregan el original de la factura de venta y de la garantía. Ellos se guardan las copias. Si se tiene una queja o reclamo debe presentarles el original que ellos le entregaron. ¿Y para qué es la copia que ellos guardan? Se debe autenticar papeles, pedir turnos, hacer colas interminables y estrellarse con todo tipo de evasivas mediante las cuales quieren demostrar que usted NO tiene la razón. Que usted le dio mal uso al equipo, que no lo enchufó bien, que se lo entregaron en perfecto estado, que tan raro si esos equipos nunca fallan, que han vendido miles y nadie se queja…
La sonrisa con la que lo convencieron para comprar ya no existe. Ahora una avinagrada cara que nunca lo mira, escribe indiferente en un computador, mientras usted trata de explicar los defectos y fallas del producto recientemente comprado. Es lógico que esté molesto por las demoras, los inconvenientes, las trabas, la poca diligencia. Además ya está aburrido de las famosas líneas 018000 donde lo ponen a jugar rayuela con los dedos, lo hacen esperar eternamente y al final le dicen que se dirija, dizque a su “distribuidor de confianza”,para que le solucionen su problema.

La mayoría de las personas que han logrado respuesta a sus quejas ha tenido que acudir a las autoridades, ya sean superintendencias, defensoras del consumidor u otras. Muchos comerciantes e industriales, grandes y chicos, se quejan por las baja en sus ventas, por la competencia desleal que ofrecen los tratados de libre comercio, por las cargas impositivas, etc. Pero poco se preocupan por la atención post venta. Por el servicio al cliente. Por la eficiencia en los PQR. Por defender y fidelizar clientes. Los que saben del asunto explican que hacer clientes nuevos es siete veces más costoso que mantener antiguos. Muchos lo saben pero pocos lo ponen en práctica.

martes, 3 de junio de 2014

DEPORTE, GLORIA Y POBREZA

Que grandes emociones no ha deparado este Giro de Italia. Ya la jornada matinal se empieza a entorpecer porque desde muy temprano uno quiere pegarse al televisor a disfrutar de la intensidad de una carrera donde los corredores colombianos han marcado la pauta. Ya un gran ciclista europeo, experto en trepar montañas, había vaticinado lo que estamos viendo. Al conocer las primeras camadas de ciclistas colombianos que se aventuraron en las carreras europeas, expresó que cuando aprendieran los secretos del ciclismo en el viejo mundo serían temibles y casi imbatibles.
La demostración de valentía, compromiso y seriedad que han dado estos titanes del pedal nos deja a todos los que hemos estado atentos a sus gestas, con un sentimiento de orgullo y admiración en grado superlativo. Casi todos, por no decir todos, son de origen muy humilde. Han ganado sus espacios con sacrificio y mucho esfuerzo. Nada les ha sido fácil ni gratis. Este que es un país donde la concentración de la riqueza es de las más grandes del mundo y por consiguiente la desigualdad social y económica es abismal, tiene que ver que sus deportistas más destacados, que le dan lustre y brillo en el exterior, son personas que provienen de los excluidos, de los segregados, de los pobres que se niegan a resignarse con destinos oscuros.
Nuestra campeona mundial de salto triple, nuestros pesistas, luchadores, boxeadores, atletas, futbolistas y ciclistas son hijos de la pobreza, el abandono del estado y la indiferencia de una sociedad que vive de apariencias y vanidades. ¿Si se han fijado las excelentes propuestas de apoyo integral al deporte y a los deportistas, que están consignadas en las promesas de las campañas presidenciales? Son tan brillantes que no se ven. Que no se notan.
Es casi un lugar común hablar que el deporte masivo y organizado permite alejar a la juventud de las drogas, de la delincuencia, previene embarazos adolescentes y forma mejores seres humanos. Sin embargo los presupuestos son exiguos, mediados por el clientelismo y la corrupción. Y los deportistas mendigan apoyos, para con coraje, dolor y lágrimas obtener triunfos para la alegría de todos.
Recordando a Carlos Castro Saavedra, él decía que el hombre elemental, el hombre bueno, tiene las manos limpias y el corazón sereno. Esa es la imagen que me revelan los Nairo Quintana, los Rigoberto Urán, Julián Arredondo, Fabio Duarte y todos los demás, hombres de manos limpias que trabajan poniéndole el corazón a lo que hacen, que su sencillez los hace parecer tímidos, pero respetuosos y responsables. Son una muestra de lo que es nuestro pueblo, despreciado por algunos, sufridos pero alegres y orgullosos de sí mismos.

¡Gracias deportistas por alegrarnos la vida y hacernos sentir muy colombianos!

viernes, 2 de mayo de 2014

VOY A VOTAR POR LA PAZ
AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Me gusta bromear con la gente. Es mi manera de ser. Subía por las escaleras del centro médico donde trabajo y me encontré con un hombre que caminaba con dificultad. De inmediato salto mi bromista innato y le dije: ¿Dónde metiste la pata? ¿Llegaste a viejo y sigues metiendo la pata? Entendiendo la broma, se levantó la bota del pantalón y me dijo: pisé una mina quiebrapatas, mostrando su prótesis. La vergüenza me dejó mudo.
Son miles los lisiados que ha dejado la guerra. No solo mutilados. Hay, por cientos, ex combatientes que gritan desesperados de terror cuando queman pólvora porque rememoran los bombardeos en la selva y los horrores de la guerra.
Hace pocos años fui invitado a la posesión como alcalde de un amigo en Casabianca. Viajamos varios en diferentes camperos. En el camino fuimos interceptados por una columna de guerrilleros. Con portátil en mano revisaban en sus bases de datos las identificaciones que nos exigían. Media hora nos detuvieron y luego seguimos camino. La posesión fue en la plaza y con celebraciones religiosas ecuménicas. Luego de la ceremonia hubo almuerzo ofrecido por el alcalde. Decidí retornar temprano. Ya en carretera escuché naves sobrevolar la zona. De pronto, como brotados de la tierra, decenas de hombres, mujeres y niños con ojos desorbitados de terror, corrían buscando ponerse a salvo de los bombardeos. Eran rostros de campesinos laboriosos que no tenían nada que ver con la guerra. Una señora cargaba un niño herido. En su cara se reflejaban, al tiempo, el pavor, el dolor, la rabia, el amor y la desesperación.
Hemos crecido y vivido en un país en guerra y nos hemos acostumbrado a sus horrores. Como la guerra ha sido marginal, en los campos alejados y afectando a pobres, la indiferencia y la apatía han pelechado. Pero el espíritu bélico se mantiene. Queremos hacerle la guerra al analfabetismo, a la miseria, al dengue, al aborto, al comunismo, a los ateos, a la guerrilla… Admiramos a los guerreros. A los pacifistas los miramos con desprecio, en el fondo los creemos pusilánimes, cobardes, derrotados de antemano.
En esta campaña política a la presidencia está en juego la posibilidad de la paz. De los cinco candidatos, dos apoyan decididamente la paz y tres veladamente la guerra. De los que apoyan la paz, la candidata Clara López, si bien tiene una bella publicidad, no le alcanzarán los votos. Pañalosa, Zuluaga y Ramírez dicen querer la paz, pero la de los cementerios. Su propuesta es de más guerra. Santos es el hombre de la paz.
Es el momento de mirarnos a los ojos, como me miró el hombre sin pierna cerca de mi consultorio. Sin rodeos ni odios me dijo: doctor, hay que parar esta lluvia de sangre y horror. Los inocentes pagamos por esta guerra un precio muy alto. Los hijos de los generales y de los grandes señores no van a la guerra. Están dispuestos a pagar la libreta militar de sus hijos con tal que no vayan a la guerra. Pero quieren que siga con los hijos de los demás. ¿Usted quiere la guerra?

@agustinangarita

sábado, 26 de abril de 2014

LA MICROFÍSICA DEL PODER
Michel Foucault, filósofo francés, dentro de los temas que trató, destaca el de la microfísica del poder. Pensaba que el poder no es algo material que se transmite y se ejerce. Sino que está inmerso en las relaciones entre las personas. Y que nace desde abajo, desde la relación más simple y mediada por su estrecha vinculación con el saber.
Esta microfísica se hace evidente cuando un ciudadano cualquiera se enfrenta con la burocracia. Suceden entonces, hechos que dan grima. Como el caso del simulacro de evacuación en caso de desastres en un centro comercial, se requería la presencia de los bomberos. Ellos llegaron y se acomodaron en el parqueadero del establecimiento para actuar cuando se los necesitara. Todo funcionó a las maravillas. Salvo cuando los bomberos fueron a retirarse alegres por la labor cumplida, y los funcionarios del parqueadero exigieron el pago respectivo. No valieron explicaciones, que ellos habían sido llamados para colaborar en un simulacro, el funcionario, impertérrito, exigía el pago del parqueo. Y los bomberos no tenían con qué pagar…
Igual cosa les sucedió a otros bomberos a los que no les dejaron pasar a atender una emergencia, porque no pagaban el peaje. El funcionario, muy orondo y muy majo, exhibía el reglamento donde reza que todo vehículo debe pagar. El poder de un funcionario…
Otra perla ocurrió cuando a una pensionada sus nietos le regalaron un viaje para pasar un tiempo en el extranjero. Después de tres meses retornó a su ciudad natal. Por su ausencia no cobró las mesadas pensionales. Fue a la oficina del caso para que le expidieran su certificado de supervivencia. Ya con él fue a cobrar su dinero mensual de jubilada. El funcionario que la atendió fue enfático cuando le dijo que no le podía pagar si no le presentaba los certificados de supervivencia de los dos meses anteriores. La señora se cansó de explicarle que si estaba viva hoy, era porque estaba viva hace uno y dos meses. El poderoso funcionario, se encogió de hombros y expresó que si no le traía esos papeles no le tramitaba el pago.

Hace un tiempo pedí un permiso para transitar libremente durante la restricción de pico y placa. Me preocupé de cumplir con todos los requerimientos que me exigieron. Una tarde un agente de policía de tránsito al verme circular en horas de restricción, me exigió orillar mi vehículo a un lado de la vía. Cuando me indicó que estaba en la veda de pico y placa, le mostré el permiso otorgado por la Secretaría de Tránsito municipal. Lo miró con detalle y después de un rato me dijo que ese permiso no valía porque estaba firmado por un secretario anterior al actual. Con paciencia le expliqué que los billetes  expedidos por el Banco de la República, algunos estaban firmados por gerentes que ya no estaban y que seguían siendo válidos. O que las leyes las firmaban presidentes que incluso ya habían fallecido, pero que seguían vigentes. Nada. A regañadientes aceptó razones cuando le solicité su carne de identificación como Policía. Como no estaba firmado por el actual comandante de la institución me dejo marchar… La microfísica del poder.

sábado, 12 de abril de 2014

POR UN NUEVO SINDICALISMO
Desde hace varios años he vivido cerca a las organizaciones sindicales. He conocido sus luchas, reivindicaciones, persecuciones, derrotas y victorias. En general creo que se mueven motivadas por el odio de clase. Hay una clase que defender y apoyar, y hay una clase a la que hay que atacar, a la que hay que arrancarle los derechos que les han conculcado, a la que no hay que mendigarle nada sino ganarle en franca lucha cosas para mejorar condiciones de vida.
Las relaciones siempre son vistas como de enemigos, entre contradictores irreconciliables: entre patrones y trabajadores. Y cuidado con tener cercanía con los patrones. Porque es vista como una traición, una genuflexión patronal, con ser una apóstata o un renegado de clase.
Existen íconos famosos como el dirigente sindical Teófilo Forero, oriundo de Natagaima, quien fuera concejal de Bogotá varias veces, diputado de Cundinamarca y asesinado junto a su esposa. Cuenta la leyenda popular que cuando entraba a las negociaciones con los patrones, su cara era casi de piedra, su mirada se clavaba en los contradictores y nunca cedía. Sólo sonreía cuando triunfaba en sus pretensiones. Muchos sindicalistas pretenden emularlo.
Hoy el sindicalismo ha perdido muchos adeptos. Para un grupo de patrones sindicato es sinónimo de complicaciones y dolores de cabeza para su empresa. Para algunos trabajadores el sindicato es una oportunidad para que unos líderes saquen provecho personal y utilidades particulares. Creo que los sindicatos son necesarios y cumplen una valiosa función social. Pero no pueden seguir guiados por los criterios de odio de clase y de luchar hasta las últimas consecuencias, incluso sacrificando las empresas.
Trabajadores y empresarios japoneses, quienes han creado modelos empresariales exitosos, como los de “Justo a tiempo” y “calidad total” en los que ganan ambos, piensan distinto en la manera como operan los sindicatos. Creen que los sindicatos no deben presentar pliegos de peticiones, porque son visiones egoístas de los problemas laborales, en las que si ellos ganan la empresa pierde y viceversa. Piensan que hay que evolucionar a procesos donde ambos ganen. Donde los trabajadores obtengan mayores beneficios y la productividad y ganancias de la empresa mejoren.
La idea es presentar pliegos de ofrecimientos, no de peticiones. Ejemplo. Los trabajadores ofrecen: si la empresa produce mil bultos de producto diario, qué les ofrece la empresa si ellos aumentan su producido a mil doscientos. O qué les ofrece la empresa si los trabajadores de una fábrica de confecciones se comprometen a mejorar la producción en un 10 o 15 por ciento. Esto es muy distinto a los pliegos de peticiones actuales en los que los trabajadores exigen aumentos de salarios, primas extralegales por enfermedad, matrimonio, nacimiento o muerte de un familiar. Prebendas para estudio o descanso. Pero siguen laborando igual y sin mayor compromiso.

Conozco muchos trabajadores que lucharon hasta que se acabó su empresa y hoy deambulan por las calles sin empleo, sin futuro y mascullando un pasado glorioso que no volverá. Considero que hay que fortalecer el sindicalismo, pero de nuevo tipo, de entendimiento, productividad y humanismo. Esto es válido para patrones y trabajadores.

domingo, 6 de abril de 2014

¿QUIEN GANA CON LA REVOCATORIA?
Un ex senador, después de pasar varios años en la cárcel, al recuperar la libertad se fue a pasar larga temporada fuera del país. Es posible que allí, sintió la angustia y la orfandad que sufren la mayoría de los que ya no disfrutan del poder. Y urdió una estratagema para retornar a él.
Me imagino que se miró muchas veces al espejo y se dijo: yo soy el salvador del Tolima. Y qué mejor que ser elegido gobernador para hacer de este departamento el sueño que seguramente en sus amargos meses de reclusión pudo crear. Y se puso a la tarea. Experiencia en el asunto tiene. Tanta que la madre de un ex senador recientemente fallecido lo describió con aguda certeza: es un electorero bravo, que conoce a fondo la mecánica de los votos.
Lo primero que había que hacer era tratar de demostrarse a sí mismo que no era un cadáver político. Que podía renacer de sus propias cenizas. Para eso necesitaba un cuento creíble. Y se inventó la idea de la revocatoria del mandato. Para él es claro que los tiempos no le alcanzan, que es una empresa fallida, pero lo que quiere es otra cosa. Necesita promocionar su nombre. Necesita que lo vuelvan a escuchar y armar todo tipo de alborotos posando de conocedor de todos los temas y padre de todas las éticas.
Para mimetizar sus verdaderos intereses dice no atacar a nadie, sino defender los más sagrados valores populares. Y si toca mentir, pues será un pequeño daño colateral, como el que ocasionaban los paramilitares cuando para ensanchar fincas y engordar chequeras, desplazaban campesinos y aterrorizaban moradores rurales. El discurso debía ser muy contundente. Qué mejor que ver vigas en el ojo ajeno. Que el gobierno municipal es corrupto, que no está cumpliendo el plan de desarrollo, que todo está mal y que nada le gusta ni tiene futuro.
Prometió casi un centenar de razones para justificar su campaña de revocatoria y poder recorrer los barrios haciendo su proselitismo político. Seguramente cuando constató temas descubrió que el plan de desarrollo se va cumpliendo a cabalidad. Entonces, inscribió la tercera parte de lo prometido y solo de insatisfacción con el mandatario local. Sus aliados son los pocos enemigos de la administración. Los contratistas a los que no les han dado contratos amañados y salen a reclamar señalando que los que se ganan otros si lo son. Otros que si tenían contratos y que los deseaban mantener pero a los que no se los renovaron. Y otros que chantajean con su supuesta imparcialidad y honradez para que les den pauta y contratos.

La ciudad está en un proceso interesante de avance y progreso. Lo reafirman los gremios económicos, los jefes políticos, los rectores de las universidades, los comerciantes, industriales, docentes y ciudadanos del común. Poner en peligro este ritmo de desarrollo para satisfacer vanidades e intereses personales, es indigno con la ciudad. ¿Si tiene tantas buenas ideas por qué no las expone y exige que se hagan realidad? Como alguien decía, ama tanto la moral que tiene dos.