lunes, 13 de abril de 2015

VERDADES SOBRE EL AGUA DE IBAGUÉ

Ha hecho carrera tomar como tema central del quehacer político, hablar de los problemas de agua del municipio. De tanto trillar el asunto muchos tienen la idea equivocada que el agua se va acabar, que es de mala calidad y que los inversionistas no llegan a la ciudad por este grave problema. Y cuando se entregan informes, se tratan de desprestigiar sin leerlos y se busca generar desconfianza en ellos.
Es verdad que los cortes de agua son un dolor de cabeza para los ibaguereños. En el año 2012 se suspendió el servicio de suministro de agua durante 523 horas. En el 2013 el número de horas se redujo a 184 y el año pasado a 178. Una mejoría del 66%. Todavía hay cortes pero mucho menos que antes y se continúa trabajando para mantener el ritmo de reducción.
El IBAL entre 2012 y 2014 mejoró la producción de agua de 46 a 49 millones de metros cúbicos, demostrando que en la actualidad se tiene más agua potable para distribuir a la población ibaguereña.
Que mejore el suministro de agua es bueno, ¿pero qué calidad de agua nos llega a nuestros hogares? La Superintendencia de servicios públicos domiciliarios se encarga de vigilar la calidad de la prestación del servicio por parte del IBAL. En el 2014 esta superintendencia certificó que el índice de calidad del agua de Ibagué era de los mejores del país. Por esta razón el Ministerio de Vivienda designó al IBAL para que “apadrinara” a siete municipios del Tolima para que mejoraran sus condiciones de calidad del agua.
Una tarea importante del IBAL, al ofrecer agua de excelente calidad, es aumentar el número de usuarios, para de esta manera prevenir contagios y enfermedades. En 2012 la empresa tenía un poco más de 113 mil usuarios; en 2013 esta cifra aumentó a más de 116 mil y en 2014 se llegó a 121.806 usuarios. Este aumento obedece a que la empresa da cubrimiento eficiente al 85% de la ciudad. El otro 15% lo cubren los acueductos comunitarios.
Desde el punto de vista social el IBAL le mejoró la calidad de vida de casi 6 mil personas porque  en sus viviendas les instalaron baños, lavaplatos, lavaderos, lavamanos, sanitarios y tanques de almacenamiento, dentro el programa de conexiones intradomiciliarias.
Estas y otras cifras le permitieron al IBAL que el ICONTEC le validara y certificara por primera vez el informe de rendición de cuentas, lo que garantiza la confiabilidad de sus indicadores y que su información es veraz y digna de credibilidad. Además, el mismo ICONTEC le renovó la certificación de calidad en el 2014.
El IBAL es una empresa de los ibaguereños en proceso de mejoramiento continuo. Aún faltan muchos asuntos por resolver, pero se está en la tarea de solucionarlos. No obstante el pesimismo de algunos quiere hacer ver a la empresa como si estuviera en quiebra o con deficiente administración. La verdad es un progreso económico de la empresa, estabilidad financiera, utilidades operacionales durante los últimos tres años y agua de la mejor calidad.

@agustinangarita

lunes, 30 de marzo de 2015

RESPONSABILIDAD CON USUARIOS

Los consumidores, en términos generales, están desprotegidos cuando necesitan presentar reclamos o quejas frente a productos que han comprado, consumido o guardado. Es verdad que existen muchas líneas telefónicas y oficinas para quejas, peticiones y reclamos, sin embargo, la mayoría se limita a escuchar las molestias y pare de contar…

Cuando un ciudadano deja su automotor en un parqueadero, en varios puede leer avisos donde le informan que la empresa no responde por daños o robos en su vehículo. A muchos los han robado y al reclamar les muestran el letrero y el empleado se encoge de hombros. ¿Es esta toda la responsabilidad de los dueños de esos parqueaderos?

La superintendencia de industria y comercio, entidad encargada de la vigilancia y control de estos establecimientos opina lo contrario. La ley 1480 de 2011, el Estatuto de protección al consumidor, en su artículo 18, se refiere a la prestación de servicios que suponen la entrega de un bien, establece las reglas que rigen al que lo recibe. El que preste servicio de parqueadero deberá expedir un recibo del bien donde mencione fecha y hora de la recepción, identificación del bien y estado en el que se encuentra, para lo que podrá utilizar medios tecnológicos que garanticen el cumplimiento de esta obligación. Expresa la ley: “quien preste el servicio asume la custodia y conservación adecuada del bien y, por lo tanto, de la integridad de los elementos que lo componen, así como la de sus equipos anexos o complementarios, si los tuviere”.

En su artículo 11 numeral noveno habla esta ley de la obligación de responder por los bienes que se entregan en custodia. Por lo tanto, la persona que presta un servicio que supone la entrega de un bien deberá responder por los daños ocasionados a éste o su perdida, sustituyendo el bien por otro o pagando su valor en dinero, lo que se hará con independencia del grado de culpa. Entonces, el prestador del servicio de parqueadero, como consecuencia de la obligación de custodia y conservación del automotor, responderá por los daños de que sea objeto el vehículo bajo su guarda y cuidado.

Si en el documento de recibo, no consta el estado del vehículo y sus anexos, se asumirá que lo recibió en perfectas condiciones con todos los elementos inherentes a él y deberá responder por posibles daños o robos. El usuario del automotor deberá acreditar que lo robado se encontraba dentro del vehículo al momento de iniciarse la prestación del servicio.

Por lo tanto, no tienen validez legal los avisos en los parqueaderos donde informan que no se hacen responsables por daños o pérdidas de objetos dejados en los vehículos. Es fácil, ahora con la tecnología de los celulares, que el usuario tome una foto de su automotor, como acto de previsión en caso de robo.


¡Ya no más copas, antenas, repuestos, radios, herramientas u objetos robados en los parqueaderos cuando estos se dejan en lo vehículos y que los encargados, que pueden ser cómplices, se hagan los de la vista gorda y se amparen en letreros sin fundamento para no responder!

miércoles, 25 de marzo de 2015

INCLUSIÓN Y PAZ

Hablar de inclusión debería ser un tema extraño en un sistema democrático porque se supone que es un proyecto político incluyente, que respeta minorías y busca el bien común. Sin embargo, nuestra democracia y nuestro sistema de vida no son incluyentes. Parecería que nos gusta la exclusión.
Nuestra sociedad se ha edificado desde la exclusión. Muestras de ella son los clubes sociales que gracias a las cuotas de afiliación imposibilitan que personas de bajos ingresos puedan codearse con los adinerados y poderosos. Sus entretenimientos también implican altos gastos para poder seleccionar solo a cierto tipo de personas. Una cancha de golf es costosa al igual que todos sus aditamentos.
Los colegios donde se educa la elite tienen mecanismos de exclusión. Más allá del elevado costo de las matrículas y pensiones, existen los bonos de afiliación. Están prohibidos, pero los piden de manera “voluntaria” para adjudicar sus cupos. Algunas universidades también obedecen a esta imagen de exclusión social. La manera como nos venden la sociedad de consumo va cargada de formas veladas de exclusión. Si quieres pertenecer al grupo de los poderosos tienes que aprender a vestirte como ellos, hablar como ellos, usar vehículos y celulares de la calidad de las que usan ellos, y hasta aprender a pensar y ser como ellos…
Esta exclusión deja por fuera a la mayoría de la población. A los excluidos se les vende la idea que el modo de vida de los que los excluyen es la que todos deberían merecer y anhelar. Lo grave es que muchos anhelan ese modo de vida y encuentran la vía del delito y del dinero fácil como la forma más expedita de abrir esta puerta exclusiva.
La política no se sale del formato. Solo los poderosos pueden acceder al poder. Si alguien no perteneciente al selecto grupo desea llegar al poder debe obtener su visto bueno antes que de las mayorías que votan y supuestamente escogen y eligen. Los medios de comunicación deberían expresar la voz de los que no tienen voz y no solo mostrar el punto de vista de los poderosos, esto no sucede. No es sino escuchar  o ver quienes opinan en ellos y se constatará la exclusión y su sesgo hacia los poderosos, a favor de las élites.
La propuesta de dividir un departamento para que en uno vivan indígenas y en el otro  mestizos tiene la esencia del pensamiento y comportamiento excluyente. La pobreza, la miseria y la discriminación que sufren blancos, negros, mestizos, indígenas, mulatos, hombres, mujeres y LGTBI, no se superan afinando la exclusión. Si no hacemos conciencia de los comportamientos excluyentes y discriminatorios en que vivimos, solo intentaremos modular lo que de suyo es odioso, generador de violencias, envidias, resentimientos y rencores.

La paz no se construye sin una verdadera pedagogía de la inclusión, del respeto, de la participación abierta y masiva, de la convivencia con el otro y no a pesar del otro. En esto de incluir hay que trabajar de la mano con educadores, universidades, padres de familia, empresarios, políticos, iglesias, es decir, con todos.
AJEDREZ ELECTORAL
La gobernación del Tolima se convirtió en el premio mayor para los barones electorales de la región. Como es un premio grande, las estrategias se vienen aguzando para desbrozar el camino.
Mauricio Jaramillo, viejo zorro político, organizó una terna de uno para quedar él como candidato a la gobernación por la Unidad Nacional dando una imagen democrática para la clientela. La aspiración de Jaime Eduardo Reyes no le causó preocupación. Tampoco Patarroyo ni Carlos García. El sendero estaba limpio para llegar al palacio del mango. Al aparecer Barreto en la arena cambiaron las cosas.
Según cálculos, si las elecciones fueran hoy, Barreto le ganaría a Jaramillo en Ibagué con un 30 a 35% de diferencia, lo que sería una diferencia escandalosa y que pese a la confianza de la Unidad Nacional en la votación departamental los pone a pensar. Otra preocupación es la cercanía de Carlos Edward Osorio a Barreto que aportaría votos significativos tanto en Ibagué como en otros municipios. El ajedrez político empieza a jugarse…
Designar a dedo a Rubén Darío a la alcaldía de Ibagué debería reducir la diferencia con Barreto. Sin embargo, este lanzamiento no causó el impacto que esperaban y espantaron mucha gente que apoya a Toledo. Esto favorecería a Oscar. Por Bogotá están moviendo fierros para que el Centro Democrático apoye a Carlos García con lo que se busca recoger unos electores que no votarían por Jaramillo y que se podrían ir a las filas de Barreto. La última estrategia, hasta ahora, es impulsar a su hermano Guillermo Alfonso como candidato para Ibagué.
Guillermo es un hombre polémico que va a levantar polvaredas por su verbo y temperamento. Saben que tiene pocas probabilidades de llegar a la alcaldía, pero puede desgastar la diferencia que ha logrado Barreto en este municipio. Desde ya anunció su voto por Mauricio y buscará polarizar la campaña para ganar adeptos para él y su hermano. Un pequeño tropiezo es que los candidatos al concejo de Cambio Radical se opusieron a votar por Guillermo Alfonso como les propuso Emilio. De todas formas Mauricio podrá jugar con dos cartas la alcaldía de Ibagué, con Rubén Darío y con su carnal, que de ganarse sería la fresa que corone el pastel, pero el verdadero pastel es la gobernación. Además, si las cuentas se dan, alguno de los dos podría renunciar en favor del otro, para buscar el triunfo en la alcaldía…
Un observador desprevenido podría decir que esto no tiene sentido porque son varios movimientos políticos y cada uno diferente para pensar que jueguen al unísono. La verdad es que en este ajedrez la ideología es para el discurso incendiario y camorrero, para la audiencia cada vez más escasa que le encanta el circo y la diatriba, pero para la práctica electoral lo que les interesa es el cálculo político, el pragmatismo cerrero, la conveniencia descarnada.

El tablero está dispuesto y aún faltan más jugadores. Cada discurso hay que leerlo entre líneas para entender los propósitos y las intenciones de quienes hablan de renovación pero llevan décadas mangoneando la política departamental y local.

domingo, 22 de febrero de 2015

CRISIS DE LA POLITICA Y SU ALTERNATIVA

¿Es posible que la política, tan criticada y desprestigiada, pueda refundarse y convertirse en una esperanza, en una puerta de oportunidades y posibilidades para los ciudadanos? ¿Será posible que la politiquería, odiosa práctica del atajo y la viveza, sea desterrada y la política renazca desde sus ruinas? ¿Cree posible que la política vuelva por las sendas del bien común, respeto por lo público, responsabilidad con la ciudadanía y solidaridad social? ¿Será posible que la política sea guiada por las ideas, propuestas y sueños realizables y no por los ríos de dinero, las recomendaciones o los lazos de familia?
¿Podrá la política ser un proyecto colectivo, democrático, flexible, creativo, dinámico, incluyente y cargado de sentido? ¿Será que los individualismos y egoísmos que hoy caracterizan nuestra sociedad podrán ser aplacados por la solidaridad y la cooperación ciudadana guiadas por la política y no por la politiquería? ¿Podremos desterrar la compra de votos, los chantajes económicos o sexuales de los gobernantes a contratistas y empleados? ¿Será la corrupción consustancial a la política o podrá existir una práctica donde prime la transparencia, la inclusión, se respeten los méritos, la experiencia, el conocimiento y la responsabilidad? ¿Podrá la política evitar que lo urgente impida ver lo importante, que las decisiones obedezcan a procesos concertados, bien planeados, con impacto social y regional?
La politiquería y sus practicantes han constituido un férreo cerco de exclusión en torno a los ciudadanos, y tratan de demostrar que fuera de su estrecho círculo ningún proyecto será exitoso. Generan desconfianza en modelos alternativos e imponen la idea que todo debe seguir igual.
¡Mientras tanto crece la pobreza, la miseria, la segregación, el empleo informal, los embarazos tempranos, las madres cabeza de familia, drogadicción, violencia intrafamiliar, abusos sexuales a menores, prostitución y delincuencia, todo de la mano con la concentración del poder, de la riqueza y los privilegios para pocos! A la par crece la indiferencia, la apatía, la desconfianza, la desmovilización, la desesperanza, el marginamiento y el pesimismo.
No podemos quedarnos sentados a la vera del camino refunfuñando por las injusticias e inequidades mientras crece la riqueza para algunos y la pobreza para muchos. Es tiempo de actuar. De decir creo y actuar ya, sin prisa pero sin pausa. La unión hace la fuerza y la persistencia logra los grandes avances y desarrollos. Con pesimismo no se construye futuro. Hay que trabajar con esmero para volver a creer. Pese a la oscuro del camino, en el fondo brilla la esperanza. Para superar tanto dolor e injusticia es casi obligatorio el optimismo. Hay que volver a soñar. ¡Estoy seguro que esto se puede cambiar!

Estrechemos nuestras manos, juntos podemos hacer que estos sueños se conviertan en realidad. Unidos podemos hacer de la política lo que debió ser siempre: una propuesta de dirección para buscar que las aspiraciones colectivas se realicen y se encaucen por el bien común, la prosperidad y el desarrollo. ¡Es tiempo de inclusión, de optimismo, de oportunidades, de posibilidades, es tiempo de esperanza! Es el momento de creer, el momento de crear, para que las cosas pasen…

lunes, 16 de febrero de 2015

MISERIA Y DOLOR
Estaba muy nerviosa. Parecía que fuera su primer día. Mejor, su primera noche. De eso ya han pasado unos años. Atrás, en la memoria, había quedado la salida atropellada de su pueblo, dejando a su pequeño hijo al cuidado de los abuelos sin explicaciones ni cómo rastrearla, y  las múltiples inyecciones que le aplicaron para secar la leche que aun brotaba generosa de sus senos, en el trabajo que consiguió después de golpear muchas puertas por varios días. Allí le modificaron la edad en sus papeles para ocultar que era menor de edad, le pusieron abundante maquillaje con ropa ajustada y brillante. Alguien en el trabajo fue encargado de enseñarle las artes del amor, lo que no hizo a cabalidad aquel agente de policía que la enamoró y la embarazó antes de partir trasladado a otro lugar desconocido y distante.
No entendía por qué, pero las manos le sudaban profusamente y el corazón parecía no saber cómo acomodarse a su pecho. Podría ser un efecto raro del guayabo. A lo mejor de la cripy consumida anoche.
Los hombres entraban y se acomodaban en las mesas. Ella, en la penumbra, los observaba desde lejos. El tiempo la había acostumbrado a este trabajo. Ya no tenía que disimular el asco ni las arcadas. Las lágrimas acudían ahora menos cuando atendía mal olientes clientes que pagaban bien, pero que no gastaban en aseo. Aprendió a drogarse para sobrevivir la dura tarea diaria de escuchar lamentos, inventar historias, besar sin gusto, acariciar sin deseo, gemir sin ganas, moverse de manera experta y hacerlos sentir como bravos toros de faena. Los clientes siempre tienen la razón y sus quejas podrían hacer que le impusieran multas o castigos.
Ya no piensa mucho en su desventura, el dinero que gana le permite ciertos lujos y enviarles algo a sus padres para la crianza del hijo que casi no ve y que ya va a la escuela.
Un tipo la vislumbra e invita a su mesa. Pone su mejor sonrisa y camina hacia él con un sensual bamboleo de caderas. Está con unos amigos y la mesa tiene una botella a medio llenar y varias copas escanciadas. La hace sentar a su lado mientras su manaza le aprieta las nalgas. Disimula no haber sentido. Pide un coctel, que por hacerlo gastar, vendrá acompañado de una ficha que ella cambiará por dinero. Brindará para que desocupen las copas y de inmediato volverá a llenarlas. Otra botella pedida le producirá nuevas entradas.
Espera que su aliento no apeste ni la trate con violencia. El último cliente la insultó y la maltrató por todos sus rincones. Aún siente dolores. Sería una delicia que fuera precoz y se durmiera pronto. Hay que darle más trago. Aspirar una línea porque la noche es joven y pronto llegarán otros clientes. Pedir más cocteles. Que la rabia no derrita la sonrisa. Unos bailan. Ya no sudan sus manos, calma el tamborileo cardiaco. El volumen de la música la abraza y tambaleante su acompañante se empieza a desvestir mientras ella guarda el dinero del pago y cierra la puerta de la habitación…

domingo, 8 de febrero de 2015

DESAGRADECIMIENTO Y POLÍTICA

Mi madre me enseñó desde niño que el desagradecido no tiene sino un defecto, porque con ese los tiene todos. Me formó en la convicción que cuando se recibe un favor hay que mirar fijamente a los ojos del dador y decirle desde el alma ¡gracias! Me explicó que la diferencia entre vivir con el alma llena o vacía es el agradecimiento. Aprendí entonces, que la ingratitud no es como el trueno que asusta sino como el rayo que mata, que hace daño, que lastima corazones y hiere conciencias.
Marín Lutero decía que existían tres perros muy peligrosos que cuando mordían dejaban graves heridas y muy profundas: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Hay personas que reúnen en ellos a los tres perros y son, por lo tanto, terriblemente peligrosas: soberbias,  envidiosas y desagradecidas.
Existen personas a quienes se les da lo que pidan, todo lo que requieren, pero el día en que no se les puede dar algo nuevo que piden, sólo se van a acordar de lo que no se les dio y usted pasa de benefactor a villano. Son los desagradecidos. ¿Será por eso que el refrán popular dice que de desagradecidos está el infierno lleno?
En la Biblia se puede leer una recomendación: has el bien y no mires a quien. Es decir, invita a dar sin esperar nada a cambio. Invita a darse de manera íntegra y sin aguardar contraprestaciones. La cultura, que nos imparten desde el hogar y en la cotidianidad, nos enseña a expresar sin recato el agradecimiento por la que se recibe, por lo que nos dan. Nos enseñan a dar las gracias y a vivir ese bello sentimiento del agradecimiento.
Los aceleres de la vida moderna han modificado las costumbres. Hoy no es habitual saludar, ni sonreír y menos dar las gracias. Eso debe ser lo que le está pasando a la política que en su afán por modernizarse ha tomado para sí estas costumbres. Muchos políticos sólo saludan y sonríen cuando están pescando votos, cuando están en campaña. Luego  de obtener lo que querían, vuelven a los rostros adustos o mal encarados, a las actitudes soberbias y a las miradas de envidia. Ya no les preocupa agradecer nada ni a nadie.
Los egos en la política tienen caracteres superlativos.  Es posible que por tal motivo piensen que todo lo merecen, que en ellos los ojos del mundo están fijados o que en ellos converge la virtud, la inteligencia y la capacidad. Guiados por su megalomanía no tienen quien los llene, solo admiten lisonjas, loas y ditirambos. Exigen sin parar sin estar dispuestos a dar nada, ni siquiera las gracias.

Publio Ciro, decía que los políticos desagradecidos le hacen daño a todos los que necesitan ayuda. Cargados de defectos los desagradecidos o desagradecidas no generan confianza, ni merecen creerles. Si usted los o las escucha despotricando de quienes han sido sus amigos, aléjese, son personas de mal espíritu, su soberbia y envidia las transforma en desagradecidas. Si se mete con ellas, le aseguro que les sale a deber…